"!Que sí, que sí, que ya han venido!...¡que han subido a vernos a las habitaciones!...¡mira, un gajo de la clementina que les pusimos estaba en mi mesilla!...¡y en la mía otro, y en la mía otro!....¡correr, bajar, que ya han venido los Reyes Magos!".
Este año los Reyes Magos estaban más sedientos que otros años ¡ni una gota de agua dejaron en sus vasos!,... y no te digo nada los camellos, exhaustos debían estar porque dejaron sus cuencos de agua también vacíos.
Decidimos en comuna a última hora que les íbamos a dejar una clementina a cada uno porque estarían un poco cansados de comer tantos polvorones y turrones de otras casas, así que un poquito de fruta de postre no les iba a venir nada mal. Y sí, debieron subir a las habitaciones a verles porque dejaron una señal en cada habitación, ¡un gajo de clementina!. Menos mal que las habitaciones las ordenamos muy bien la noche antes POR SI ACASO subían a verles....je,je,je....
Las cartas que les escribieron la noche de antes no estaban,...."¡se las han llevado de recuerdo!...¡ostras!".
Abren uno, muy bonito, a por otro.... abren otro, muy bonito, a por otro.... abren otro, muy bonito, a esperar que vengan los tíos.....¿lo habeis vivido así también?. Después llega la calma, hay que coger unas tijeras y empezar a poner pilas, planos abiertos para hacer un Transformer (que vaya con el ingenierito que los hizo, vaya....), cajas, plásticos, instrucciones, garantías, mas cajas, bolsas para meter los papeles de regalo, las dichosas cajas....en fin....que sí, que qué día mas chuli.
A casa de los abuelos y más regalos, vuelta a una hora determinada a casa y llegada de más tíos y de los yayos, mas regalos, mas cajas, mas papeles, mas algarabía.....y por la tarde por fin, empiezan a disfrutar un poco mas de los regalos, mas tranquilos, sin cajas, ni papeles, ni gomitas, ni alambres que les molesten.
Paula está en ese tris de saber pero no querer saberlo. No le cuadran cosas, eso de descambiar no se no se...."¿pero si los reyes no te han dejado el ticket?".... "ya, pero como seguro que lo han comprado allí, le pediré a la chica si por favor me lo pueden descambiar"..."¡ah, vale!"....en fin. De lo que sí estoy segura es que cuando sepa que somos los Pajes Reales de Sus Majestades los Reyes de Oriente, sabrá guardar muy bien el secreto a su hermano.
Un beso de regalo.







